Vengo llegando del secano costero, luego de vivir un mes de "Experiencia de Vida Rural"; sería una falta no poner por escrito y compartir con Ustedes lo que viví entre cerros, caminos, portones, pan amasado, conversaciones, abrazos y agradecimientos.Dejar el quehacer diario para sobrevivir en una camioneta durante 24 días puede ser una actividad un tanto estéril (haciendo una lectura plana), pero al bajarnos del vehículo, y entrar en las casas de ese grupo de familias que nos abren sus puertas y sus vidas ¡GRATUITAMENTE! nos permite ver que más allá de los caminos y atajos hay una ruta inexplorable: la del compartir. Digerir tamaña experiencia es un trabajo lento, antes es necesario descansar los huesos, dejar volar la imaginación e ir recogiendo los trozos de la amistad compartida. No se a quien destacar primero; si al colegio, a los alumnos, a las familias. Lo que si tengo muy claro es que lo vivido es un regalo de Dios, un regalo con olor a pan amasado y tecito caliente.
Estimados amigos, para quienes no tengan un proyecto como éste, busquen al Señor en las miradas de tantas personas que se cruzan con nosotros, esas miradas sencillas, honestas; a veces cansadas, pero sobretodo dispuestas.
Un alumno me preguntaba: ¿Y como se busca a Dios en esta experiencia? - mi única respuesta posible fue "Y cómo podrías esconderte de él"
Iré, en el curso de los días poniendo reflexiones sacadas de esta "pasada" por la vida rural:
- Una mesa compartida en el campo es una Eucaristía en que la ofrenda es la vida misma.
- El cansancio es un pequeño obsequio hecho a Dios.
- El abrazo de los "papás" de la Experiencia rural, es un sello casi sagrado que refleja un verdadero guiño del Señor.
- La sencilléz es el mejor espacio donde podemos cultivar nuestra fe.
- Los que no esperan nada, son los que agradecen lo poco o mucho que reciben.
- Ahora voy entendiendo por que Jesús quiso perpetuar su presencia en nosotros en el pan. ¿Alguien sabe cuanto trabajo hay en la creación de una tortilla y todo lo que significa comerla en compañía de otros?
- Y como dicen los hermanos ¡Qué bien se está en la Experiencia Rural!
Gracias
Iré, en el curso de los días poniendo reflexiones sacadas de esta "pasada" por la vida rural:
- Una mesa compartida en el campo es una Eucaristía en que la ofrenda es la vida misma.
- El cansancio es un pequeño obsequio hecho a Dios.
- El abrazo de los "papás" de la Experiencia rural, es un sello casi sagrado que refleja un verdadero guiño del Señor.
- La sencilléz es el mejor espacio donde podemos cultivar nuestra fe.
- Los que no esperan nada, son los que agradecen lo poco o mucho que reciben.
- Ahora voy entendiendo por que Jesús quiso perpetuar su presencia en nosotros en el pan. ¿Alguien sabe cuanto trabajo hay en la creación de una tortilla y todo lo que significa comerla en compañía de otros?
- Y como dicen los hermanos ¡Qué bien se está en la Experiencia Rural!

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